La nueva tecnología está aquí y se
denomina, Project Natal (Proyecto Natal), el sistema interactivo
desarrollado por Microsoft para su equipo de video juegos Xbox 360.
“El siguiente paso
en el entretenimiento interactivo consiste en hacer desaparecer el control de
mando”, afirmó el reconocido director y productor de cine, Steven Spielberg al
anunciar recientemente el nuevo sistema de Microsoft, que se espera
saldrá a la venta al público en los últimos meses de 2010 a un precio aún no
revelado.
“Con el Proyecto Natal,
veremos juegos que reúnen a todo el mundo con tecnología que nos reconoce
haciendo verdaderamente sencillo interactuar”, añadió Spielberg.
¿Pero qué es el Proyecto
Natal?
Se trata de una de las interfaces para el control de consolas de juego (y
seguramente, en el futuro, de ordenadores) más revolucionaria de los últimos
años. Desarrollado por el equipo de Xbox 360 combina Inteligencia artificial,
lecturas de los movimientos del cuerpo del usuario y millones de líneas de
código para hacer su magia.
Natal no necesita ningún
mando de control más que nuestro propio cuerpo, que actúa como tal ya que la
cámara que incorpora es capaz de captar el movimiento de más de 20 puntos
independientes del cuerpo, mediante el reconocimiento tridimensional.
Para ser más
precisos, el sistema se compone de una barra con una cámara RGB (que se encarga
especialmente del reconocimiento de rostros), un sensor de profundidad,
micrófono multidireccional y software patentado por Microsoft. El equipo recoge
todo lo que hacemos y decimos delante de él. Cualquiera puede dar instrucciones
fácilmente con solo hablar. Y el dispositivo no sólo reconoce palabras clave,
sino que entiende todo lo que se le dice. El sensor del Proyecto Natal también incorpora
tecnología de reconocimiento facial, de forma que puedes iniciar sesión en Xbox
LIVE sin tener que decir ni hacer nada que no sea sonreír.
No sólo sabe quiénes
somos, o qué hacemos, sino que conoce a qué distancia estamos del sistema. En
3D, analiza e interpreta todos los movimientos de nuestro cuerpo y la
orientación de los mismos.
El sensor de
profundidad está formado por un proyector de infrarrojos en combinación con un
sensor CMOS que ve la estancia donde nos encontramos en 3D independientemente
de las condiciones de luz de la misma.
La nueva tecnología
de Microsoft nos recuerda asimismo el largo camino recorrido por la
industria de los videojuegos desde sus inicios.
El primer “juego de
vídeo” no fue más que un osciloscopio modificado. La pantalla mostraba un punto
luminoso, y el jugador podía hacer girar unos controles para dirigirlo en una u
otra dirección. Cuando el mercado advirtió el potencial de este tipo de
entretenimiento, rápidamente se desarrolló hardware especializado que
–conectado a un televisor– permitía mostrar imágenes más complejas y
controlarlas con botones o palancas. Aparecieron las primeras videoconsolas
–algunas incluso podían mostrar diferentes colores en la pantalla– y nacieron
empresas como Atari que se especializaron en la creación de estos aparatos.
Al poco tiempo, los “grandes” de la industria decidieron que podían hacer un
montón de dinero con estos aparatos, nacieron las consolas de Sony y Nintendo entre otras. Microsoft no fue la excepción
y luego de un moderado éxito con la Xbox, creó la exitosa Xbox 360.
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