Los resultados del estudio,
derivados de las respuestas que dieron los estudiantes consultados en un
popular cuestionario psicológico que se aplica desde 1938, confirmaron lo que
los consejeros escolares a lo largo de todo el país venían sospechando desde
hace mucho tiempo: cada vez mayor número de alumnos tienen que luchar contra lo
estresante que resulta la escuela y la vida en general.
“Es otra pieza del
rompecabezas, que efectivamente parece indicarnos que se trata de un problema.
Cada vez hay más jóvenes con ansiedad y depresión. La siguiente pregunta tiene
que ser: ¿Qué vamos a hacer al respecto?”, destacó, Jean Twenge, profesora
de psicología de la Universidad Estatal de San Diego, California, a cargo de
elaborar el estudio.
A pesar que el
estudio, dado a conocer recientemente, no establece una correlación definitiva,
Twenge y otros expertos en salud mental especulan, que una prevaleciente
cultura popular, que otorga cada vez más importancia a factores externos,
incluyendo apariencia física, riqueza material y estatus social, ha contribuido
a incrementar los casos de trastornos mentales.
La obtención de la
información para el estudio fue producto de un arduo trabajo. Bajo la dirección
de Twenge, investigadores de cinco universidades estadounidenses se dieron a la
tarea de analizar las respuestas de 77 mil 576 estudiantes de preparatorias y
colegios universitarios del país, que contestaron el cuestionario aludido,
denominado Minnesota Multiphasic Personality Inventory (MMPI), entre 1938 y 2007.
Los resultados serán publicados en un futuro próximo por la Clinical Psychology
Review.
En total, un promedio
de cinco veces más estudiantes en 2007 superaron los márgenes de una o más
categorías de enfermedades de salud mental en comparación a sus similares en
1938. Incluso en unas cuantas categorías individuales la tasa promedio registró
un incremento superior a cinco veces, como en el caso de dos áreas especificas
que alcanzaron aumentos de hasta seis veces. Estas fueron:
Hipomanía, estado de
ansiedad y optimismo irreal (en 1938 solo cinco por ciento de estudiantes lo
presentó en comparación a 31 por ciento en 2007) y depresión, (incrementó de
uno por ciento a seis por ciento en el mismo periodo aludido).
Según Twenge, las
cifras más recientes pueden ser engañosas e indicar menor cantidad de casos de
los que en realidad son, debido a los estudiantes que toman antidepresivos y
otros psicotrópicos, que ayudan a aliviar algunos de los síntomas a los que
hace referencia el cuestionario.
El estudio también
encontró un incremento en casos de desviación psicopática, que presenta una vaga
similitud con el comportamiento psicopático pero con episodios de mucho menor
intensidad y cuya definición consiste en tener problemas con la autoridad y
sentir que las reglas no son aplicables a uno mismo. El porcentaje de jóvenes
que obtuvo altas notas en esta categoría aumentó de cinco por ciento en 1938 a
24 por ciento en 2007.
Twenge documentó
previamente la influencia que las presiones de la cultura popular ejercen en la
salud mental de los jóvenes en un libro en 2006, titulado Generación Yo:
Porqué los jóvenes estadounidenses de hoy son mas seguros, autoritarios y
merecedores.Y más miserables que nunca antes”. Muchos otros estudios han
reflejado el creciente interés en ser rico, incluyendo el sondeo 2008 de
alumnos de nuevo ingreso a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA,
por siglas en inglés) en el que 77 por ciento de los cuestionados respondieron
que era “esencial” o “muy importante” tener un buen nivel económico.
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